Colección: Satori

Lo que me enseñó una flor

«La miré y floreció, y ese instante se volvió eterno.
Volví a mirarla, sin juicio, y floreció —no la flor— mi conciencia.

Desde entonces, la belleza dejó de ser excepción 
y se reveló, silenciosa,
en todas partes.»